Por Antonio Rojas Gómez

Veinte entrevistas a destacados pensadores de la actualidad, chilenos y extranjeros, conforman este libro que viene a ofrecer al lector una mirada necesaria sobre la intelectualidad de hoy en un mundo en que el pensamiento serio y profundo está casi olvidado, sepultado por el consumismo y la farándula.

El intelectual es una persona que actúa y vive fundamentalmente para el cultivo de la inteligencia, y no tiene un único campo de acción y desarrollo. Los veinte escogidos por Jorge Abasolo provienen de distintas disciplinas: la filosofía, la literatura, la economía, la medicina, la política. Esta diversidad de temas obliga al autor, periodista entrevistador, a manejar un amplio nivel de conocimientos, lo que es un mérito, al que debe sumársele el de la amenidad para presentar a los personajes y los temas que abordan, con una prosa rápida, clara y directa, que facilita la comprensión del lector.

Estamos, pues, ante un libro tan ameno como necesario, enriquecedor y variado.
Cada personaje tiene su propia identidad y es tratado de acuerdo con ella, respetando su individualidad. Pero hay dos de ellos, provenientes del mundo de nuestra política nacional, a quienes se les plantea un mismo cuestionario, que cada cual responde desde su visión de mundo, uno desde el pensamiento tradicional de la derecha y el otro, desde lo que llamamos progresismo. Ellos son, respectivamente, Hermógenes Pérez de Arce y Andrés Solimano.

El resto de los entrevistados son los filósofos Enrique Rojas, español; Gianni Vattimo, italiano; Fernando Savater, español; Guy Sorman, francés; Humberto Maturana, chileno. Los escritores Marcos Aguinis, argentino; Mario Vargas Llosa, peruano; Isabel Allende, chilena; Marta Blanco, chilena. Los historiadores Joaquín Fermandois, José Rodríguez Elizondo, Patricia Arancibia Clavel, Alberto Sepúlveda, todos chilenos. Los médicos chilenos Amanda Céspedes, Fernando Monckeberg y Francisco Huneeus. Y los profesores, también chilenos, Victoria Espinosa y Bernardo Subercaseaux.

A continuación, para dar a conocer lo que se encontrará en el texto, he seleccionado una muestra con ideas de algunos de los entrevistados.

La política requiere debate, racionalidad, cambios. La religión, en cambio, es una estructura inmóvil. Marcos Aguinis.

La felicidad consiste en estar contento con uno mismo al comprobar que hay una buena relación entre lo que yo he deseado y lo que yo he conseguido. Enrique Rojas.

Más que intolerante diría que somos una sociedad que no respeta a los otros. No los escuchamos, no respetamos al hijo que piensa distinto, por ejemplo. Humberto Maturana.

La idea es que cuando una persona es culta, menos dinero necesita para hacer unas vacaciones o pasar un día feliz. Y cuanto menos cultura posee, más derroche, más gasto, más pirotecnias se necesitan, más ritos, porque no es fácil intentar amoblar el vacío. Fernando Savater.

Una amiga mía dice que nosotros, los chilenos, somos pobres, pero delicados de los pies. Se refiere, por supuesto, a nuestra injustificada susceptibilidad, siempre a flor de piel, a nuestro orgullo solemne, nuestra tendencia a convertirnos en tontos graves apenas nos dan la oportunidad. Isabel Allende.

En el ámbito individual, el de la creatividad artística, literaria, científica… la utopía es benigna y provechosa para la humanidad. Es en el ámbito colectivo donde la utopía siempre fracasa. ¿Y por qué fracasa? Porque la felicidad no puede ser colectiva. Lo que hace feliz a un ser humano a otro lo hace desgraciado. Mario Vargas Llosa.

La gente le pide demasiado al matrimonio. Casarse y ser feliz les parece una sola cosa, y eso no es verdad. Marta Blanco.

El chileno destina tres horas y media al día, a ver televisión. ¿En qué medida ello ha empobrecido nuestro lenguaje? La televisión no es la responsable, es la educación la que no está haciendo su labor como corresponde. Si se desarrolla el gusto por la lectura, si los colegios tienen buenas bibliotecas, si se aprovechan espacios y se destina tiempo para leer en las aulas, los alumnos terminarán disfrutando la lectura. Victoria Espinosa.

Los chilenos atinamos a reaccionar cuando ‘ya pasó la vieja’… o está a punto de pasar. José Rodríguez Elizondo.

-El organismo humano está diseñado para la felicidad. Felicidad es un estado interno caracterizado por el goce de las cosas simples y de los afectos; por la percepción íntima de estar seguro, protegido, de lo cual nace la confianza; y de una apertura a conocer, a aprender, que podríamos llamar sana curiosidad. Esta felicidad se irradia y ejerce benéficos efectos sobre quienes nos rodean. No es privativa del ser humano; la experimentan todos los mamíferos superiores. Un modo de palpar esa felicidad es compartir la alegría de un perro cuando se siente amado por su amo. Ese perro irradia goce de vivir, se muestra afectuoso porque confía y es muy curioso, quiere aprender, explorar. Ese estado interno de profunda armonía es la felicidad, y la experimenta cada célula de nuestro organismo, no solo la mente y el cerebro. Amanda Céspedes.

Creo firmemente que la sociedad chilena va a despertar de esta pesadilla del éxito, del consumo, de la grosería, la chabacanería, el feísmo. Intuyo que va a ir creciendo esa masa de mentes lúcidas que comienzan a cuestionar la búsqueda frenética del tener y empiezan a mirar hacia el interior, porque están ciertos de que en ese interior van a encontrar respuestas, riqueza, felicidad. Es una masa de mentes lúcidas y corazones ardientes que crece cada día. Amanda Céspedes.

Cuando yo entré a la universidad, año 1945, entraron también doce mil personas. Hoy en día están ingresando anualmente alrededor de seiscientas mil. Esa es la diferencia del Chile universitario de hoy con el Chile de mi época de estudiante. Fernando Monckeberg.

En este país en cada esquina hay una farmacia, siendo que en París hay una librería en cada esquina. Para mí el corolario de todo eso es que las ideas que están en los libros, sanan. Los remedios no sanan, aplacan. Francisco Huneeus.

No existe tal conflicto entre el Islam como tal y el Occidente, porque el billón de musulmanes pertenece a una amplia diversidad de naciones y culturas. Hay poco en común entre un musulmán de Senegal y uno de Indonesia. En consecuencia, un frente musulmán contra Occidente constituye un mito. Guy Sorman.

Pienso que esta farandulización -que tiene muchos aspectos negativos- también tiene algunos aspectos positivos, como por ejemplo, abordar francamente los temas sexuales, y ser menos hipócritas frente a ciertos temas. Bernardo Subercaseaux.

Y antes de cerrar, otra novedad que trae este libro: el lector puede hablar directamente con el autor:
Si desea comunicarse con el autor puede hacerlo al correo:
holajorge14@gmail.com

Intelectuales, de Jorge Abasolo. Entrevistas
Gráfica Digital Rarinco. 259 páginas.