Comentario del libro Poemas como nubes, de David Blanco
Por Iván Quezada
Extraño es el viaje de Poemas como nubes, el primer libro del poeta español David Blanco. El exotismo lo absorbe, se esfuerza por hallar un credo místico en cada lugar y, sin embargo, permanece estático mientras articula palabras sobre su estadía en India. Recoge el guante de la literatura oriental, con sus tantos códigos y vocablos mágicos, lo cual también se reproduce en los escritos de autores occidentales fascinados por el otro lado del espejo.
Las nomenclaturas de dioses, territorios, estados mentales, etcétera, dan el tono de los poemas o, más precisamente, el misterio. Se adivina la santidad detrás de esas traducciones un tanto dubitativas de conceptos como prismas, que parecen contener todos los significados del mundo. La construcción de los poemas rinde tributo a aquellos mantras. Y gracias a esta humildad del autor, que en consonancia con su creencia budista descarta la tiránica subjetividad, sus versos adquieren matices y sonidos propios de canciones aparentemente superfluas, cancioncillas alegres y perplejas, que pronuncia sin ningún propósito mesiánico. No hay un oráculo detrás de tal o cual travesura. La ligereza de las nubes es un símil de la ligereza de la existencia.
Creo que no es el desamor, como dice el prólogo de Alejandra Bórquez, el nudo de la cuestión. Sino una especie de preparación para la muerte o aceptación de ella en vida. Con tal convencimiento, ¿de que servirían las «verdades profundas»? Todo y nada es cierto. La mitología entretiene al alma mientras el tiempo se consume y nos pone un punto final. No hay trascendencia, salvo la de recuperar la forma de la materia inerte: piedra, arena, vapor.
El viaje del poeta termina al comenzar o incluso antes.
El estilo es consecuente con esta premisa, o resultado de escribir esta suma de poemas. Algunos versos son largos, otros inmediatamente breves, con o sin rima, coloridos en su variedad. A la vez se impone la sobriedad propia del agnosticismo presentido hasta en la textura del papel. Contenido cual estoico, el poeta se permite pequeñas alegrías e invita al lector a continuar la posta de la poesía con total libertad. No hay dogma ni personalidad que valga una ley pareja como una guadaña.
Poemas como nubes: David Blanco
Editorial Adarve, en Casa del Libro y Amazon







Emotivo y crítico. Es un gran relato picaresco.