Croacutenica Guido EytelGuido Eytel presenta «Puestos varios», que reúne sus mejores cuentos

Escritor tardó 10 años en llegar al lanzamiento de su propio libro

Por Fabián Llanca

Son relatos variados, concisos y protagonizados por personajes perdedores, dignos y en busca de nuevas oportunidades

El escritor Guido Eytel es quitado de bulla, le encanta vivir en su ciudad natal, Temuco, y sólo deja el terruño cada cierto tiempo por razones con suficiente relevancia para sacarlo de su rutina sureña. Hoy, por ejemplo, está en Santiago para participar en el lanzamiento de Puestos vanos, que se realizará en La Chascona (Márquez de la Plata 0192). Lo singular es que este libro de cuentos fue editado por RIL. Hace diez años, pero recién ahora se presenta formalmente en la capital.

La publicación ofrece catorce relatos de variadas factura y temática, ambientados generalmente en la Araucanía y protagonizados por personajes perdedores y que buscan otras oportunidades, siempre al tilo del peligro o de desenlaces inesperados.

Así sucede en «No he venido por justicia», que apela a los códigos del western y que describe el rostro más duro de la vida campestre, con cuatreros intrépidos y victimas dispuestas a usar sus herramientas de trabajo como armas mortales. La acción se desencadena con la llegada de Abelino Rain a Repocura, un insigne forajido al que se le ocurre agredir sexualmente a la mujer de un respetable parroquiano.

El relato que abre el libro es «El otro round de Dinamita Araya», que cuenta las vicisitudes de un boxeador retirado que trata de lograr su sustento en múltiples oficios y ocupaciones, en compañía de su entrenador, el Negro Peralta.

-Son personajes que asumen la derrota optimistas.

Y sobre lodo dignos.

-¿Ha visto la película que hizo Cristián Sánchez inspirado en esta historia?

No la he visto, la voy a ver en Youtube. Yo participe en un concurso literario en que las bases decían que el cuento ganador se convertiría en una película, yo no tuve nada que ver con el proceso posterior. Creo que le cambió el carácter al boxeador, lo vuelve delincuente. Es legítimo, yo hice mi cuento y Sánchez hizo su película.

-Dinamita es un perdedor insigne.

-Esto surge cuando estaban ampliando la carretera en el sur. Había muchos vendedores ambulantes y había mucha cesantía y uno veía el empuje de algunas personas para sobrevivir.

-Sus escenarios siempre están cerca de Temuco.

-Generalmente los cuentos no los localizo, para mi pueden transcurrir en cualquier pueblo, aunque hay atmósferas y elementos del sur. En el caso de «Ese viejo calor que tengo guardado», está pensado en Santiago, aunque no nombro ninguna calle ni lugar.

-¿Por qué alude a los «puestos varios», que a estas alturas son instituciones comerciales que sobreviven?

En los barrios quedan y han sufrido bastante con los supermercados, pero estos almacenes sirven de mucho. Así como salvan cuando se nos olvidó algo y necesitamos comprarlo con urgencia, este libro pretende tener cuentos que les salven el rato a los lectores.

-¿Cómo toma el evento de esta tarde en La Chacona, considerando que usted es bien quitado de bulla?

Agradezco las gestiones de quienes organizaron este encuentro, aunque poco menos que me obligaron a hacerlo. No me voy a negar a una cosa así, aunque no soy dado a este tipo de situaciones.

-¿Le cuesta dejar Temuco?

Salgo, pero calladito.

 

Dinamita audiovisual

La versión cinematográfica del cuento «El otro round do Dinamito Araya», de Guido Eytel, fue estrenada en 1984 y recoge imaginarios de centros urbanos indeterminados. Aunque se trata de un material muy poco conocido, está disponible en internet. A diferencia del relato del escritor sureño, la historia audiovisual dirigida por Cristian Sánchez pone al protagonista en una infinidad de oficios: vendedor de flores, reparador de bicicletas y dependiente de una fuente de soda. La multiplicidad de roles no le permite, sin embargo, olvidar o un antiguo amor, una bailarina de topless.

 

En diario Las Últimas Noticias

Martes 20 de abril de 2015

Sección Cultura, página 46

Croacutenica Guido Eytel