Dos microcuentos que nos transportan al territorio consumido por una guerra brutal e injusta, gracias a la pluma brevísima de Nelson Reyes, socio de Letras de Chile.

GAZA

La sirena recogió el papel de diario que flotaba entre las olas y leyó las páginas.

Se enteró de la masacre y no pudo dar crédito a lo que leía, a la indiferencia del mundo.

Tenía que verlo con sus propios ojos.

Nadó hasta llegar a la franja estéril y humeante.

Salió del mar y disfrazada de niebla contempló con horror los crímenes cometidos por seres con el corazón más seco que las piedras de ese desierto.

Lloró y su llanto fue incontenible. Pronto se convirtió en inundación y las tierras, otrora secas, se llenaron de raudales que arrasaban con la desolación que encontraban a su paso, como si las heridas de la tierra pudieran lavarse con lágrimas.

LA CONVERSIÓN DE GAZA

Finalmente, fue el regreso de Jesucristo a la tierra lo que puso fin a la masacre.

Haciendo uso de sus milagros, resucitó a los vivos, hizo ver a los videntes, escuchar a los que oían y actuar a los aún tenían corazón.