Repertorio de definiciones y contradefiniciones

“La ciencia-ficción es la frontera de la mente y de la imaginación humana. Es la forma de las cosas futuras. Es profecías imaginativas basadas en extrapolaciones lógicas. Es la forma más extrema de la literatura de evasión. Es una pesadilla y un menú” (Fredric Brown, autor de Marciano, vete a casa).

“Mientras el conocimiento que tiene el hombre del microcosmos y el macrocosmos continúa expandiéndose, y a la vez intensificándose, aparecerán más relatos basados en esa expansión y en esa intensificación” (Avram Davidson, narrador y editor de revistas de CF).

“La ciencia-ficción ha de ser siempre correcta desde el punto de vista técnico; cuando la información exacta está al alcance de la mano, los errores son inexcusables. Sin embargo, no hay por qué hacer de la precisión un fetiche, pues muy a menudo el espíritu importa más que la letra… Quizá nosotros, los escritores de ciencia-ficción demostremos tener a veces visión prospectiva sin sabiduría; pero por lo menos ‒y esto es indiscutible‒ tenemos esa visión y podemos comunicarla a nuestros lectores” (Arthur C. Clarke, autor de El fin de la infancia).

“Había una vez… Así comienzan las historias de esta literatura fantástica de nuestro tiempo. He aquí una definición bastante buena de la ciencia-ficción: una mitología moderna” (Jacques Sternberg, novelista y microcuentista belga de CF).

“Si hay una literatura que puede llamarse el folclore moderno por excelencia, esta es la literatura de ciencia-ficción: los cuentos de hadas de una época en que la ciencia sustituye a la magia” (Michel Carrouges, escritor e investigador sobre platillos voladores).

“La ciencia-ficción suele situarse en el futuro, porque extrapola de ‘lo que es’ a ‘lo que podría ser’. Algunos dirán que esta es la forma más repugnante de fantasía, ya que el futuro no es ‘real’. Lo niego. Tenemos el pasado muerto, el momento agonizante y el futuro siempre vivo. Nuestras vidas siempre están en el futuro… El futuro es todo lo que podemos cambiar, ¡y gracias a Dios que podemos!, pues el presente tiene defectos evidentes” (Robert Heinlein, autor de Amos de títeres).

“Como muchos han observado, la ciencia-ficción es una literatura que celebra y abraza el cambio, mientras que en la industria del entretenimiento siempre se trata de mantener el statu quo” (Gary Westfahl, crítico de cine, a propósito de la versión cinematográfica de la novela Soy leyenda de Richard Matheson).

“Supongo que habla de la riqueza del campo de la ciencia-ficción el hecho de que dos autores cualesquiera nunca corren el riesgo de ponerse de acuerdo sobre algo tan fundamental como es su definición, o sobre las fronteras que la limitan, o sobre dónde puede trazarse la línea que la divide de la ficción realista o de la literatura fantástica” (Isaac Asimov, autor de Un guijarro en el cielo).