Por Sonia Cienfuegos
(a Cristóbal)
A : Charles (de Ainos)
Objet : Sobre equinoccios, equidistancias, polos y pololos.
Queridísimo Charles:
Viniste en pleno equinoccio planetario a mi mediodía
caluroso con tu voz de primavera; entre equidistancias
de estaciones, andenes, leguas, ruidos cotidianos, la
guerra: la personal y la del maldito. Entre polos norte y
antártico o austral que suena a súdico, exótico,
salvajético y lejánico, sin embargo ¡tan cercanos!.
Cuentan los viajeros que van danzando alrededor de sus
fantasías y sueños, que los del norte vienen al sur
como la tierra, girando en torno a un eje imaginario
porque el propio se ha tornado herrumbre, costumbre y
hastío; la brújula extraviada y olvidadas las leyes
célticas del sol, del día y la noche. También dicen
que suelen recuperarlo; que algunas veces es un eje
imaginariamente real o realmente imaginario sobre cuya
calidad no cabe especulación alguna sino el impulso de
puro vivirlo, puro sentirlo, puro escucharlo,
como hago con tu voz y tu ausencia que de tan fuerte,
es presencia y locura, que como bien diría tu amigo en
Zapallar deberá ser de la buena. Te quiero mucho.
Que la insania y crueldad de la guerra torne más
sabios y fuertes a los débiles e interdictos; y
minusválidos de la vida a los hoy prepotencia y
sangre. Un beso S/






Emotivo y crítico. Es un gran relato picaresco.