César Huapaya Amado, peruano, incansable investigador de la poesía popular, excelente decimista, autor de varios libros y artículos sobre el tema. Amigo de Inés Valenzuela Arancibia, compartieron su interés por la poesía popular y sus cultores-

HOMENAJE A DOÑA INÉS

Por César Huapaya Amado

Presentación

Señores, yo me presento
yo me presento, señores;
siempre atento, con honores
con honores, siempre atento.
Regocijado y contento
contento y regocijado,
en tradición voy versado
versado en tradición voy.
Huapaya Amado yo soy
soy César Huapaya Amado.

En 1987 conocí a Inés Valenzuela hace casi cuarenta años, por intermedio de doña Ema Noemisa del Carmen Bello Bello, compañera por muchas décadas del poeta popular Lázaro Liborio Salgado Aguirre, fallecido el 20 de abril del mismo año.

En septiembre publiqué la autobiografía en décimas de Lázaro Salgado, A LA PINTA, y le llevé un ejemplar. Doña Inés se solidarizó con aportes económicos mensuales para la subsistencia de doña Ema, al igual que otras nueve personas. Conversamos sobre la LIRA POPULAR que ella con su esposo Diego Muñoz Espinoza publicaron en los diarios “Noticia Gráfica”, “Democracia” y, fundamentalmente, “El Siglo”.

Sus orientaciones me llevaron a publicar liras individuales y colectivas en los años 1987 y 1988 que luego compendié en una carpeta y cuya ilustración corresponde al profesor Romilio Chandía Torres.

La visitaba con alguna regularidad cuando estaba en Chile; después, cada vez que volvía. Me llamaba la atención que tenía diversas sillas. Una vez, me sentaba en una y así rotaba en cada visita.

En 1989 le pregunté si podía ir a la Radio UMBRAL para una entrevista. Fue al Programa “Horizontes Folklóricos” que conducía Esteban Leal Pumarino. La grabación del Programa existe y la he publicado con motivo del Centenario de su nacimiento y está en YouTube.

Conversé con ella sobre El “Primer Congreso Nacional de Poetas y Cantores Populares de Chile” llevado a cabo el año 1954; de tantos poetas que ella conoció. Y mucho sobre Lázaro Salgado Aguirre y Águeda Zamorano Castañeda.

El año 2002, con motivo del Centenario del nacimiento de Lázaro Salgado, publiqué dos antologías sobre la décima en Chile y Perú. Ella prologó la de Chile y participó en un panel que desarrollamos en el auditorio del Instituto Cultural del Banco Estado, gracias al apoyo de su entonces directora Patricia Díaz Inostroza. Ella manifestó:

“En Chile, casi hasta mediados del siglo pasado se creía que la poesía popular había desaparecido y que sólo quedaban como testimonio algunas hojas sueltas. Diego investigó, preguntó, salió por los caminos, llegando a descubrir más de un centenar de poetas desparramados por las ciudades y pequeños pueblos campesinos de nuestra patria.” Esto se corrobora con la redondilla de Lázaro Salgado Aguirre:

La poesía popular
estaba como dormida,
resurge ahora a la vida
con fuerza en su despertar.

El año 2013 le propuse hacer un video. Esta entrevista también puede verse en Youtube.

En la tercera edición, corregida y aumentada de “LA DÉCIMA EN CHILE Y PERÚ” (120 cultores: 60 chilenos + 60 peruanos) la incorporé. Quería entregarle un ejemplar, pero…

Finalmente, algunos temas abordados en las entrevistas en radio y el video:

Su primer acercamiento a la poesía popular fue cuando niña. Conoció al padre y abuelo de su “empleada de mano” en Constitución: poetas y ejecutantes del guitarrón chileno.

Conoció a don Abraham Jesús Brito. “Uno de los más grandes poetas populares. Improvisador y tocaba el guitarrón.”

Raimundo Navarro Flores: “A mi juicio es el más grande de los poetas populares de este país, porque tiene su poesía una belleza, una delicadeza increíble”.

“Ismael Sánchez, el Góngora de los poetas populares; Victaliano Novas, Juan del Valle en Quillota, Domingo Pontigo en Melipilla.

“Las conclusiones del ‘…Congreso de Poetas y Cantores…’ (1954) están vigentes: Impulsar por medio de la poesía popular las luchas del pueblo, por la democracia, por la paz, por el bienestar, por el progreso nacional; pedir al Ministerio de Educación que en la enseñanza pública estuviera contemplada la enseñanza de la poesía popular…”

“Amo la poesía popular, tengo un enorme interés en ella”.

Le hice algunas décimas, entre ellas, las dos siguientes:

A doña Inés Valenzuela
copihues de tres colores,
retamas, cantutas (flores)
los magos de la espinela.
Chilena y peruana escuela
se hermanan en verde prado
por homenaje a Salgado
gran Poeta Popular.
Para usted, el verbo amar
de César Huapaya Amado.

(Santiago, 28 de septiembre de 2007)

A doña Inés Valenzuela
de Constitución, el mar,
de la Lira Popular
que en “El Siglo” se revela.
Cultora de la espinela
con dos nombres lo ha gestado:
Cristobalina Salgado
también, Marcelina Oviedo.
Homenaje con denuedo
de César Huapaya Amado

Santiago, 16 de enero de 2026