Traducción de Radina Dimitrova
Anochecer de primavera
Así, nada más así
llega la noche profunda
Déjame terminar el último canto
Déjame cerrar los ojos y pensarlo todo de nuevo
en esta primavera
en esta noche sin alas
Recojo la fatiga de todos los muertos
todos los sentimientos impolutos de los recién nacidos
y los planto bajo el primer soplo del viento en la madrugada
Quiero pasar de lado, echar un vistazo
hacia la cosecha del ocaso
Cuentas de lágrimas que ruedan desde las flores doradas
Ah, ese rayo de luz tan endeble
que primero se perdió dentro de la noche
1983
Tren de otoño
El tren de otoño pasó muy puntual
a medianoche. Iba cargado
de aves migratorias y hojas caídas, y se llevó
al anciano que a menudo cortaba hierba
en la orilla del río bajo el ocaso.
Los árboles desnudos, las paredes de barro
del corral de ovejas y yo no partimos,
quedamos en el viento
cada uno abrazando su soledad.
Las estrellas al parecer no están muy lejos,
Como las luces a lo largo de las vías del tren
que lanzan un flechazo al pasar.
Taciturnos, guardan el silencio que permanece
después de que la vida haya partido.
No estoy segura de lo que pasó después del otoño.
¿Será que todo se hundió hasta la veta de la honestidad?
Quizás ¿Será que tiempo atrás me atraparon
con las luciérnagas en los densos matorrales?
¿Será que violé la ley de todas las cosas vivientes,
esquivé a hurtadillas los ojos del explorador,
fingí estar en medio de un profundo sueño
o de un beso abruptamente interrumpido?
¿Será que estuvimos por completo ausentes
de aquella solemne despedida
yo, y las flores abiertas y marchitas que recuerdo?
O tal vez simplemente un pájaro salió volando
de las entrañas de otro pájaro
con un aleteo muy suave para que nadie
lo viera
1991
Girasol silvestre
Es en otoño cuando cortan las cabezas
de los silvestres girasoles. Ella sabe,
la gente que pasó a su lado tal vez de pronto
regresará. El cielo palidece en el ocaso.
El sol desciende. A su paso, el rostro de ella
se torna un áureo nubarrón
y se funde con la inmensidad del verano.
¿Traspasar a quién?
¿Acaso al horizonte de trigo sarraceno en flor?
En el duelo por las ocultas cosas de antaño
he vuelto a morir, pero ¿a quién reemplacé?
Falsos girasoles. Falsos cantos.
Dolor punzante.
El viento otoñal clava en mi pecho sus venenosas púas.
1992
En un mundo donde tú estás
Qué bueno es vivir en un mundo donde tú estás.
Qué bueno es respirar sobre esta tierra donde se esparce
tu olor a junco.
Me comprendes,
eso pienso mientras levanto la mano para colgar la ropa
y los rayos del sol fluyen hasta la orilla de tus labios.
De repente surge un viento misterioso. Me deseas.
Veo tu sonrisa mientras me arreglo ante el espejo.
Noche. Cual una nube se marcharon las páginas dispersas
y las coordenadas del mundo humano.
Levanto la cabeza, envío lejos la mirada.
Qué bueno es vivir en un mundo donde tú estás.
Cae la nieve en el ocaso, mientras observo en silencio
las llamas rojas en la estufa.
Finales de 1993
El del poeta
Toda la noche, el fuego ruge
en la fragua.
La sombra dibuja un remolino con sus brazos
y – pulgada tras pulgada – a golpes incrusta
al herrero en el silencio del yunque.
Diciembre de 2005
En la eternidad hay…
En la eternidad hay unas cuantas lluvias.
Oleadas de suave brisa;
en la eternidad hay un dolor desamparado,
una mirada abstraída que se desdibuja
mientras el sol desciende hacia el ocaso;
hay flores de manzano que rocían
las tumbas de los muertos;
hay cantos, hay un desolado resplandor
de incontables hogares titilantes;
hay dos espigas de trigo, una nube…
Los coloco en tu cielo azul.
Marzo de 2006
El trabajo del poeta
Toda la noche, el fuego ruge
en la fragua.
La sombra dibuja un remolino con sus brazos
y – pulgada tras pulgada – a golpes incrusta
al herrero en el silencio del yunque.
Diciembre de 2005
En la eternidad hay…
En la eternidad hay unas cuantas lluvias.
Oleadas de suave brisa;
en la eternidad hay un dolor desamparado,
una mirada abstraída que se desdibuja
mientras el sol desciende hacia el ocaso;
hay flores de manzano que rocían
las tumbas de los muertos;
hay cantos, hay un desolado resplandor
de incontables hogares titilantes;
hay dos espigas de trigo, una nube…
Los coloco en tu cielo azul.
Marzo de 2006
Mi amor es un árbol
Mi amor es un árbol,
es un viajero
totalmente inmóvil.
Mientras mi amor galopa
a través del tiempo,
le deseo mantenerse recto y noble,
soportar con alegría
soles abrasadores y lluvias torrenciales.
Resistir incluso
la inevitable hacha.
2011
Publicación
Todos mis poemas están firmados.
Todos mis poemas tienen un destinatario.
Cuando el haz de flechas venga volando
seguro habrá una frente que le dé la bienvenida.
Amo su terquedad radiante,
amo la intrepidez de la herida expuesta,
el irreprimible elogio de los gusanos a la sangre…
Cuando las rodillas me hablen,
este poema ya no temblará más.
He aquí la publicación de la intimidad de una poeta.
Océanos y cordilleras perpetuos: marea sobre un escritorio.
2011
Lan Lan (1967, Yantai, provincia de Shandong, China). Es una poeta y ensayista, y publicó sus primeros poemas a los catorce años. Suma más de veinte poemarios, doce colecciones de prosa y ensayos, y numerosos cuentos para niños. Actualmente está entre las máximas exponentes de la poesía contemporánea china. Sus obras líricas han aparecido en las páginas de diversas revistas internacionales, traducidas a más de diez idiomas. Colecciones con poemas suyos se han publicado en inglés, español, ruso, tailandés, etc. Ha obtenido numerosos galardones, entre ellos, el Premio de poesía “Liu Li’an”, el Poetry and People – International Poetry Prize, el Premio de poesía “Yuan Kejia”, el Premio “Poeta del año” de los medios de literatura en lengua china.
Seleccionada como la primera de las “Diez mejores poetas chinas del nuevo siglo”, profesora visitante en numerosas universidades chinas y poeta residente de la Universidad Renmin de China en Beijing, donde vive actualmente.






[…] libro de Guillermo Bustamante Zamudio, Oficios de Noé, se publica en 2005. Todos los textos que hay allí se…