AMAR LA DANZA
Esos cansados rostros son también el mío,
corazones sin esperanza que igualmente laten en el mío,
esas gentes que luchan dentro de mí también pelean,
ese harapiento mundo es mi propia vestimenta,
pero la felicidad terrena no logra complacer los anhelos de mi alma.
Incluso en cada luminoso destello de la creación divina,
advierto lo explícito, el arcano congénito del vínculo
que extiende su majestuosa cola de fénix
estrechando cómplice mi cintura
en la bárbara danza de la sobrevivencia.
Traducido por Alexandra Domínguez y Juan Carlos Mestre
© Otra vez ayer, Mil Gotas, 2024
JARDÍN DE ROSAS
Una garúa cae sobre cada lápida,
pero no gotea en minutos, segundos,
horas, meses o años. El tiempo es inútil.
El cementerio está sumergido en el pozo sin fondo de la lluvia otoñal
ramas desnudas dibujan las venas de la noche;
las esculturas de ángeles, de niños, las urnas, las tallas….
Crecen y se funden en la tierra prometida de la nada
bajo un solo nombre común: muerte,
un seudónimo de Il nome della rosa1
Cementerio sinuoso, camino sin fin, llueve
en el apasionado jardín de símbolos del mundo sereno.
Los visitantes que buscan entre tumbas
páginas de este libro conmemorativo,
caen bajo el hechizo
a medida que cada letra desborda la tranquilidad;
separados del marco del lenguaje de piedra
los símbolos se alejan hacia la vida o hacia la muerte
y lloran la patria sin poder retornar.
En el Cementerio de Powazki di un paso cauteloso
más cerca de la zona prohibida del nihilismo,
arrojada en la vastedad desconocida.
La Tierra entera emerge de esta meditación,
convertida en un colosal y oscuro jardín de rosas.
Traducido por Maria Rosa Lojo
© Otra vez ayer, Mil Gotas, 2024
El dios de la destrucción I
Dentro de mí fluye un río llamado Nada,
siempre dispuesto a ceder paso
a su chispeante restauración.
El dios de la destrucción II
Un río llamado Desaparición corre en mí,
tierra remisa,
sus renacidas olas arrasan.
Traducido por Renato Sandoval Bacigalupo & Doubao (AI)
© El árbol de la verdad del tiempo, manofalsa & The Writers Publishing House, 2026
GALLOS EN LA ÉPOCA PRE-KFC
En la época pre-KFC,
durante largos siglos,
apenas si se usaban los gallos para la comida,
ni las gallinas para poner huevos.
En aquellos días llevaban a cuestas grandes misiones:
como sacerdotes solares que en la naturaleza a diario cantan al amanecer,
su trabajo principal era predecir la fortuna, determinar el destino,
defender la justicia; como mínimo,
eran gallos de pelea en la arena.
Todo tipo de adivinación mediante gallos se extendió por todo el mundo,
y las flores de su sistema aún florecen hasta hoy.
La forma más simple solo observa si comen o no:
si planeas atacar las naves de guerra cartaginesas,
pero los gallos se niegan a comer,
enojado los arrojas al mar: “¡Si no quieres comer, entonces bebe!”
te meterás en un verdadero problema—
tu ataque fracasará, serás condenado por impiedad,
tu carrera terminará y serás exiliado.
Durante mucho tiempo, los gallos de pelea, las peleas de perros con osos,
y las tragedias y comedias de Shakespeare dominaron el entretenimiento de la época.
Aquí hay una escena clásica del siglo XVII:
damas nobles, con un gallo en una mano y una cerveza en la otra,
irrumpen en el campo de batalla gallera—
nunca se habían molestado en tocar a la puerta de la poco honorable logia masónica.
Y esa famosa historia, titulada
Las plumas del abogado (que, claro, inventé yo)
se cuenta en las siguientes líneas:
La tradición de los Toraja: usar peleas de gallos
para resolver disputas de tierras.
Un abogado protestó:
“¿Significa eso que quien tenga un gallo fiero
puede convertirse en un terrateniente rico?”
Los Toraja respondieron: “Al igual que usted—
al resolver disputas,
contrata a abogados.
Pero quien tiene dinero, su abogado
puede ganar el caso.”
El abogado tembló, su traje emplumado de terciopelo negro tembló por completo.
Traducido por Renato Sandoval Bacigalupo & Doubao (AI)
© El árbol de la verdad del tiempo, manofalsa & The Writers Publishing House, 2026
EL CUBO DE AGUA
Los pitagóricos hablaban del mundo
en el lenguaje de las matemáticas:
llamaban a Apolo —el Sol— una mónada,
a Artemisa —la Luna— una díada,
a Atenea —la diosa guerrera— una heptada,
a Poseidón —el mar— el primer cubo.
En Pekín, en 2008 d.C.,
la boca de pez de la tierra
expulsó un Cubo de Agua.
Durante 2500 años de tiempo y espacio,
el pueblo chino, en la caja de burbujas azul
del Centro Nacional de Natación,
tocó el mismo tramo de agua
de un pasado lejano, un lugar distante:
sólido, inquebrantable.
Traducido por Renato Sandoval Bacigalupo & Doubao (AI)
© El árbol de la verdad del tiempo, manofalsa & The Writers Publishing House, 2026
POR FAVOR, HAZTE UN MONUMENTO DE FLORES
Cuando sostienes un rifle en una mano, y tomas con la otra
un puñado de semillas de girasol de esa anciana,
escuchando sus palabras: guárdalas en tu bolsillo,
cuidalas bien…para que cuando mueras
tu sangre sea el alimento de las semillas,
tu carne la tierra de las semillas,
tu alma, en esta tierra extraña,
brote con pétalos dorados, pistilos tristes color sangre,
anhelo insatisfecho como la luz… hasta que un día
llega tu amor, llevando a su niño pasado
este monumento de flores. Quizás se detengan
por casualidad, miren, incluso toquen esos pétalos sin polvo,
oyendo salir un suave suspiro tuyo…
Durante miles de años, solo la metamorfosis ha consolado
a los vivos y los muertos, a los que recuerdan y los que son abandonados…
Traducido por Renato Sandoval Bacigalupo & Doubao (AI)
© El árbol de la verdad del tiempo, manofalsa & The Writers Publishing House, 2026
[1]El nombre de la rosa. La traducción inglesa conserva el original italiano.

Zhao Si 赵四 (Shanghai, 1972) es una poeta, ensayista, traductora y editora china. Doctora en Literatura Comparada por la Academia de Ciencias Sociales de China, es autora, entre otros, de El Cuervo Blanco (2005), El Buscador de oro en la arena (2005), Desapareciendo, Recordando (2016), Ir al Reino de YeLang (2023), El árbol de la verdad del tiempo & Antología poética de veinte años (2026), así como la traducción al inglés In a Flash of Lightning (Canadá, 2023), la traducción al español Otra vez ayer (Buenos Aires, 2024), El árbol de la verdad del tiempo (Perú, 2026) y la traducción al eslovaco Zmiznutia a návraty (Bratislava, 2018), etc. Sus poemas han sido traducidos a dieciséis idiomas. Fue galardonada con el Premio de Poesía Polaca Marii Konopnickiej en 2012 y la Medalla de Literatura Jerzego Sulimy-Kaminskiego en 2020. Reside en Beijing.






Muchas gracias María Inés.