Con profunda tristeza despedimos al escritor Rolando Rojo Redolés, una voz potente y auténtica de la literatura chilena. Su trayectoria, marcada por el compromiso con la educación, la justicia y la memoria, deja un legado imborrable en nuestras letras. La consecuencia que le caracterizaba lo llevó a sufrir la prisión y el exilio durante la dictadura civil militar.

La narrativa de Rolando reflejó esa vida. Sus textos, que exploraron la vida de barrio, la infancia y las heridas de la dictadura, seguirán resonando en la memoria de quienes lo leyeron. Agradecemos su dedicación a la enseñanza y su incansable labor como escritor. Su partida es una pérdida para la cultura chilena, pero su obra permanecerá como un testimonio de su compromiso con la verdad y la belleza.