Carrusel de Microcuentos II

Letras de Chile agradece la participación de los escritores Pía Barros, Virginia Vidal, Sonia Cienfuegos, Andrés Gallardo, Carlos Iturra, Diego Muñoz V., Max Valdés, Lilian Elphick, Gabriela Aguilera, Susana Sánchez, Silvia Guajardo y Marcelo Beltrand, con la presentación de Paulina Bermúdez y José Luis Fernández, en la actividad Carrusel de Microcuentos, que contó con dos jornadas, los días 5 y 6 de noviembre de 2010, en la Feria Internacional del Libro de Santiago.

Textos de Silvia Guajardo, Carlos Iturra, Diego Muñoz Valenzuela, Susana Sánchez, Max Valdés y Virginia Vidal.

Silvia Guajardo

Mensual

Me llega todos los meses desde que asumí la condición de adulta

Generalmente me dura cuatro o cinco días.

Me provoca jaqueca, me duele hasta el pelo y me vuelvo idiota y desagradable. ¡No quiero ni que me hablen!

Y cuando no me llega el día preciso, ¡me da un susto!

-¡Por Dios, qué señora más desubicada, cómo puede hablar con tanto desparpajo de algo tan íntimo!

-¿Perdón, jefe? ¡Estoy hablando de mi sueldo!

 

Cachitos al sol

Levanté los maceteros del jardín para encontrarlos. Los puse en fila, les canté “Caracol caracol, saca tus cachitos al sol” y empezaron a  crecer sus antenitas. Goce absoluto. Sensual descubrimiento. El mismo que sentí mucho más tarde cuando a él (¡a él!) le canté “Caracol caracol, saca tus cachitos al sol”, mientras mi mano abría despacio el cierre de su pantalón.

 

Tratando de caer en gracia

-¡Hola! Vi luz y subí-

Le diré a San Pedro

Cuando me abra

La puerta

 

Cuento de Hados

 (A Curicó, desde mi dolor. Febrero 27, 2010)

Había una vez…

Ahora no hay.

 

Silvia (Chivy) Guajardo, 1948, es escritora artesanal.

Columnista de diarios y revistas en San Fernando, Osorno y Curicó, Primer Premio en el concurso nacional de cuentos Bancoestado, 1985. Segundo premio en el concurso nacional de cuentos “Mesa Seco”, 1997. Mención honrosa en Santiago en 100 palabras con el cuento “Y Paró”. Su libro humorístico “Depósitos en Afectivo” publicado en 2000 ha agotado dos ediciones. Es miembro del directorio de Letras de Chile.

***

Carlos IturraCarlos Iturra

*Qué ganamos con el derrumbe del Muro de Berlín, si sigue en pie el Muro de los Lamentos…

*El derrumbe del muro de los meta relatos levantó esta polvareda de micro cuentos.

 *Si el micro cuento fuera tan fácil, El Dinosaurio no estaría tan solo.

 *Es más demoroso escribir una novela que un micro cuento, no más difícil.

 *La razón por la cual resulta más fácil escribir novelas que micro cuentos, es la misma por la cual resulta más fácil engordar que mantenerse esbelto.

 *La novela es a la ballena lo que el micro cuento al arpón.

 *La mayor diferencia entre una novela y un micro cuento, está en que el micro cuento se lee hasta el final.

 *La novela va con la epístola, el micro cuento con el mail.

 *El micro cuento no mira en menos a ningún género literario. ¡Ni siquiera a la novela!

 *¡Coraje! La inmensa mayoría de los micro cuentos aún no ha sido escrita.

 *Más vale micro cuento en la mano que cien novelas volando.

 *El kilo de micro cuento es mucho más caro que la tonelada de novela.

 *Millares de microcuentistas marcharon esta madrugada por las anchas alamedas de Moscú pidiendo la renuncia del mariscal de Monrovia.

 *Nadie debería escribir un micro cuento sin haber escrito antes una novela, y nadie debería escribir una novela sin haber escrito antes un micro cuento. Lo contrario es inconsistente.

 *Siete tomos de micro cuentos valen más que un micro cuento de siete tomos.

 *El micro cuento es todavía un exceso, se requiere llegar al cuento infinitesimal, así que hay por delante un largo camino, aunque por fortuna descendente.

 *Cambio novela en siete tomos por micro cuento de siete palabras.

 *El micro cuento es desnudez pura, como la de un nadador olímpico… sin su nadador.

 *Cuando se descubrió que el micro cuento no era literatura sino política, alguien afirmó que ‘todo’ era política, y alguien respondió que todo era ‘literatura’.

 *Es más lo que hay que decir sobre el micro cuento, que lo que el micro cuento tiene que decir.

 *Junto con el micro cuento nacieron los estudios micro cuentísticos, rama de la crítica literaria, que es una rama de la poética, que es una rama de la estética, que es una rama de la metafísica, que es una rama de la literatura fantástica. Ergo, los micro estudios micro cuentísticos son ellos mismos micro cuentos…

 *El micro cuento tiene poco que contar, mucho que decir, nada que perder.

 *La novela solo podrá sobrevivir si logra crecer a micro novela y se aburre de ser lata.

 The end

Cuando el ateo despertó en el  Cielo, miró a Dios de reojo y le dijo ¿qué clase de Dios eres Tú que te equivocas: no tenías que mandarme al Infierno? Dios lo miró de frente y le respondió:

Final 1: ¿Al Infierno? ¡Pero si yo no mando al Infierno ni a los curitas pedófilos!

Final 2: ¿Que no te mando al Infierno? Solo quería que vieras lo que te pierdes. Ahora, ¡lejos de aquí!

Final 3: Soy tu delirio de agonizante, hombre, no hay tal Cielo, ni tal Infierno, ni tal Dios: no temas.

 Volver a los 17

El P. Benedictino Gómez, enjuiciado inverosímilmente por pedofilia, acaba de verse en la obligación de probar que solo le gustan de 17 para arriba. El fiscal preguntó ¿17 años o 17 centímetros?, y él respondió ¡no sea morboso, ambos 17 descartan a los niños, que son lo que usted persigue, ¿no?

 

Saco de bulas

El Sumo Pontífice condenó hoy tajantemente el uso de cinturones de castidad en niños para protegerlos de curas pedófilos, por las mismas razones por las que condena el uso del condón: no son cien por ciento seguros.

 

Carlos Iturra (1956) siguió estudios de Derecho y de Filosofía antes de optar por la literatura y sus alrededores: docencia, periodismo, edición. Fue alumno de Lafourcade y de Donoso en sus respectivos talleres. “Pretérito presente”, su tercer libro de cuentos, obtuvo los premios Municipal y Consejo del Libro 2005. Además ha publicado una novela, Por arte de magia, así como un volumen de aforismos, ¿La convicción o la duda? Sus cuentos han sido seleccionados para diversas antologías, tanto nacionales como extranjeras, y sus artículos sobre literatura y cultura han sido habituales en múltiples medios de prensa, habiendo obtenido premios como el de Revista Paula.

Libros publicados: Otros cuentos, Por arte de magia, ¿La convicción o la duda?, Paisaje masculino, Pretérito presente, Para leer antes de cocar fondo (Microcuentos), Crimen y perdón.

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diego munozDiego Muñoz Valenzuela

 

Lobos y corderos 2

La oveja se disfrazó de lobo y se comió a su mejor enemiga. Fue un crimen perfecto. Sin embargo, la encontró deliciosa. Desde entonces, cada cierto tiempo, se disfraza para devorar a uno de sus congéneres. Y así mantiene alimentada la leyenda acerca de la perfidia de los lobos.

 

Lobo doblegado

De paso por aquella ciudad que sintió caótica desde que posó sus peludas patas, Lobo tomó malas decisiones. Ya transformado en la temible criatura que anidaba debajo de su apariencia humana, vagabundeó por los oscuros pasillos del hotel a la caza de una víctima. Sus fauces destilaban saliva ácida y sus enrojecidos ojillos despedían un brillo aterrador. Se detuvo ante la puerta condenada sin advertir su condición de tal. Alargó la zarpa trémula hacia la manilla que se dejó girar blandamente. Dibujó una sonrisa erizada de dientes: la presa era descuidada.

Una oleada de perfume femenino embargó su pituitaria. Ingresó sigiloso, presto a abalanzarse sobre la indefensa mujer. De repente se hizo la luz: un estallido albo que lo encandiló. Se arrojó al piso y ocultó los ojos de aquel resplandor.

Un látigo restalló entonces. Levantó la vista y la vio erguida ante él, imponente, la cabellera feroz y enmarañada, impregnada de autoridad hasta los tuétanos, enfundada en un ceñido traje de látex negro y armada con filosos anillos y pulseras aguzadas.

-¡Desde ahora vas a ser mi perrito! ¿Entiendes? Tu carrera ha terminado.

La Dominatrix chasqueó el látigo y Lobo gimió intimidado y al mismo tiempo estremecido por un súbito enamoramiento. Clamó como un perrito.  Y aunque tarde se dio cuenta que había escogido la puerta condenada, experimentó la dicha genuina y abyecta de los sometidos. Cerró los ojos y le ofreció su mansa cabeza.

 

Museo Botero 1

Se acumuló mucha gente en derredor. Admiraban la textura suave y rosada de la mujer, los pliegues en el vestido y en las carnes exuberantes, la perfección del cabello arrastrado por la brisa. Parecía llena de vida, magnificente y rubicunda en medio de aquella aglomeración de admiradores.

Entonces ella levantó los párpados, pestañeó en sucesivas oportunidades y contempló sorprendida la muchedumbre que se había congregado. Tenía los ojillos mansos e inteligentes de un cetáceo. Se incorporó a duras penas, luchando contra la recalcitrante gravedad, y se sacudió como animal mojado, disparando lejos a varios de sus espontáneos adeptos. Caminó con gracia, displicencia y altivo gesto hacia el marco que abandonó durante el sueño.

 

Museo Botero 3

Despachó velozmente una sucesión de arepas de clases diversas. Acto seguido se zampó una bandeja paisa cargada de chorizo, chicharrones, patacones  y morcilla. Para complementar devoró un ajiaco de maravillas y unos frijoles con pezuña. A estas alturas estaba concluyendo un barrilete de cerveza. Con intención de cerrar la jornada, escogió como postre un platazo de plátano frito. Aún le quedó espacio para arroz con leche. Lo llevaron de urgencia al Museo Botero. Ahí permanece, a estricta dieta, confinado en una tela.

 

Diego Muñoz Valenzuela (Constitución,  Chile, 1956)

Ha publicado los volúmenes de cuentos Nada ha terminado, Lugares secretos,  Ángeles y verdugos, Déjalo ser y De monstruos y bellezas;  y las novelas Todo el amor en sus ojos, Flores para un cyborg y Las criaturas del cyborg. Ha sido incluido en antologías y muestras literarias publicadas en Chile y el extranjero. Cuentos suyos han sido traducidos al croata, francés, italiano, inglés y mapudungun. Distinguido en diversos certámenes literarios, entre ellos el Premio Consejo Nacional del Libro en 1994 y 1996. Flores para un cyborg fue publicado por EDA Libros en España (2008) y Lugares secretos en Croacia por ZNANJE en 2009.

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susana sanchezSusana Sánchez

 

El largo sueño

Los muertos en Latinoamérica son insurrectos.  Inquietos en sus tumbas no reconocen  fronteras  y peregrinan día y noche  en hordas ingrávidas. Están  los que se perdieron en los chupaderos argentinos o uruguayos, vienen los de Guatemala, Paraguay y Honduras,  las mujeres de Juarez, los chilenos que lanzaron al mar o a los socavones de las minas, los de Perú y Bolivia, los niños brasileros  asesinados por los escuadrones de la muerte, los masacrados de  Colombia. Ni un solo país de nuestro continente esta libre de estos cadáveres  en perpetua caminata, de ida y vuelta, desde México al Cabo de Hornos. Yo los oigo venir todas las noches por las calles de mi ciudad y los imagino a todo color, un solo pueblo de muertos, desfilando con los Libertadores al frente, en el año del Bicentenario.

 

Todo flota

Ese que está ahí con la bufanda a cuadros, alimentando palomas en  la plaza; viejo y frágil, tosiendo de vez en cuando, tuvo una juventud guerrera. Él cree que morirá en su cama, que nadie sabe que abría los vientres de los desgraciados antes de lanzarlos al mar desde los aviones para que no flotaran. Un trabajo sucio pero qué diablos, por lo menos se los entregaban dopados para que no se defendieran. Él no sabe que lo espero con el pié sobre el acelerador  y un día de estos, cuando atraviese a destiempo, arrastrando sus pasos, tendrá un accidente de tránsito que lo hará flotar sobre el cemento.

 

Vuelta atrás

Deseo que todo vuelva a ser lo que era hace un minuto. El estallido implosiona y la sangre que salpica la ventana se despega en esferas ínfimas para licuarse en el hilo rojo que se escurre en la rotura de mi sien, devolviéndola a su fuente, expulsando el proyectil. Los trozos de cerebro regresan a su lugar, se tapia el orificio del hueso, la bala vuelve a la pistola y ella a la mano que la deja sobre la nota de despedida. Las palabras se diluyen. La hoja en blanco es un espacio terrible que recorta la silueta oscura del arma, transformándola en el pomo de una puerta que se abre hacia el olvido.

 

Pesadilla continental

 Cuando el hombre despertó, el torturador aún estaba allí.

 

Completa Relación Histórica de América Latina.

Nota del autor:

Todo volumen de historia  es escrito por alguien a quien se le paga para hacerlo por otro alguien. Este es quién dicta los parámetros y borra lo que no conviene. Como autor deslindo toda responsabilidad sobre las precariedades de este libro e insto al  lector sobre la necesidad de no confundir la Historia con la Historiografía e ir a las fuentes para formarse una opinión más cercana a la realidad que dista mucho de la fantasía que le ha sido impuesta a este escribidor asalariado.

 

Susana Sánchez Bravo

Nació en Valparaíso; realizó estudios universitarios en la Universidad Técnica del Estado.

Ha sido docente en universidades chilenas y extranjeras, entre ellas, el Politécnico Nacional de México y la U. de Oslo, Noruega, durante un exilio que se extendió por quince años y tres países. Ha publicado en las antologías Cuentos Chilenos, Edt. Kinkulén, Berlín; Viernes con Bach,  Edt. Pegasus, Ámsterdam; y en las publicaciones del Taller de Pía Barros. Su primera novela, Espacios Condenados,  es publicada el 2004  por Edt. Cuarto Propio. Editorial Asterión publica el 2007, Secretos Menores y non tanto, textos y minificciones.

>Están en corrección las novelas El círculo de las bacantes y La profesión de los farsantes.

 

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Max Valdes1Max Valdés

Visita al zoo

Cuando llegó la noche, los zorros, a través de mensajes cifrados, se comunicaron con las hienas, los coyotes y las águilas. El objetivo fue atacar la casa del hombre que custodiaba la entrada. Los topos cavaron durante trescientas horas un foso que permitía salir al parque principal. Llegada la medianoche se inició la fuga. Los más débiles y los más cobardes se resistieron a huir. El nerviosismo y la ansiedad hicieron temblar la noche entera. A la mañana siguiente al hombre lo descubrieron con los ojos arrancados y el cuello roto. Ningún animal salvaje permanecía ya en las celdas.

Paradojas y gentilicios

María Trinidad  nace en Los Ángeles. Fue bautizada en Sagrada Familia. Se extravió a los doce años en Calle Larga. Se educó con tenacidad en Galvarino, donde es acusada de robo y encerrada en Corral.  Es madre de una niñita en Nacimiento. Enfermó del estómago en Cumpeo.  Es ultrajada en Putaendo. Muere en Pueblo hundido.

La última cena

Al  chueco Jesús Galindo el síndrome de privación lo friega. Su casa está en la periferia del Santiago sucio. Las botillerías y los narco traficantes son más visitados que las animitas de Romualdito.

Obliga a sus hijos a sentarse a la mesa. Los mocosos con las narices sucias y la cara deslavada lo observan con temor.

– ¡Voy a chupar pa’ olvidar las penas! – dice rabioso

Después divide la empanada.

–  ¡Sólo hay una, cabros de mierda; no sean hambrientos!

Los  cinco mocosos la disputan a golpes. Con el delantal ennegrecido, María, su mujer pide equidad, “que los pendejos no entienden”.

Reprimenda

La mañana en que su madre le levantó el castigo, el niño ya había desaparecido dentro de la habitación en tinieblas.

 Nostalgia de los patios de mi escuela pública

Trepé al castaño y observé sin pestañear. En el patio oscuro de la escuela existía este longevo árbol, arriba del árbol había una rama que sostenía un nido y que los chicos de primaria observábamos con curiosidad; por sobre las castañas el nido era lo era todo; dentro del nido se ocultaba un niño aterrado que se fugaba a menudo de la clase de lengua y literatura. No había lugar para dos, por tanto tuve que refugiarme en la horrible sala de lenguaje.

 

Max Valdés Avilés, novelista, cuentista y escritor de textos para niños. Está considerado en varias de las antologías del género de la mini ficción (Argentina, Chile, México, España). Ha publicado en el ámbito de la mini ficción Ni un rumor en la oscuridad, Mimí deja las drogas y en edición se halla Manual de consejos y hábitos para abandonar la mini ficción. Ha participado en los congresos de mini ficción en Neuquén y Santiago. Es Magíster en Edición de la Universidad Diego Portales y la Pompeau Fabra de Barcelona. Actualmente se desempeña como Director de Simplemente Editores.

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virginia vidalVirginia Vidal

 

Iglesia de Tyn

 

Cada mañana, al despertar un judío praguense que escribe en alemán, corre la cortina de su ventana abierta en el muro del altar lateral de la Iglesia Tyn de la Virgen María y escudriña las actitudes remordidas de los orantes. Mirón de las contriciones, culpas y remordimientos, se baña de auras. La Iglesia de Tyn no da a la calle y su muro de piedra negra se traga la luz.

 

Cementerio de la ciudad vieja

 

K., el niño,para jugar, no tiene sino el cementerio judío de la Ciudad Vieja. Por fuerza, debe pasar ante la estatua de Jan Hus y, como toda vez, un aleteo de urraca le toca el corazón: cura que sabe latín y en checo escribe, puede asarse en la hoguera.

Dentro del cementerio no corre sino salta sorteando lápidas. Terreno erizado de piedras sin flores ni pasto, apenas unos adustos cipreses.

Nadie sabe qué deseo escribió en un papel y lo metió en un intersticio de la estela empinada sobre la tumba del rabino Loew, el creador del Golem.

 

Karlstein

 

Soberbia humana impregna la piedra del castillo construido para albergar el ascetismo, la meditación y la sensualidad atormentada de un rey lujurioso. Abajo, muy abajo, la aldea chata. Apenas un sendero tenue y escarpado accede al castillo donde nunca pudo entrar el joven K.

 

Acto fallido

 

El subconsciente del expresionista K. le jugó una mala pasada: pese al proceso y a la condena autoimpuesta, actuó en pro de la vida. Se negó a destruir a los hijos y, lanzando una botella al mar de la eternidad, se los encargó a su amigo Max Brod.

 

(De Gotas de tinta y palabreos)

 

Virginia Vidal

Nació en Santiago de Chile. Novelista, cuentista y periodista.

Ha publicado el libro de microcuentos Gotas De Tinta Y Palabreos. Parvos Relatos, Ril, 2009.

 Novelas: Oro, Veneno, Puñal.Brosquil Ediciones, 2002, Valencia, España; Javiera Carrera Madre De La Patria.Sudamericana, Santiago, 2000; Balmaceda Varón De Una Sola Agua. Los Andes, Santiago 1991; Cadáveres Del Incendio Hermoso. Andrés Bello, Santiago, 1990. Premio de Literatura de la Municipalidad de Santiago, 1991. Premio de Novela «María Luisa Bombal» 1989; Rumbo A Ítaca, Editorial Pomaire, Caracas, 1987.

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